jardín de citas

En este paraje tan recoleto del jardin se puede

encontrar lo que

se espera

 y a quien se busca   

Y qué mejor que comenzar la visita con una cita jardinera:

"Unos lo llamarán cinismo y otros las verdades del barquero, pero citas y refranes son como los informes técnicos: cuando los encargamos debemos saber lo que queremos que digan. Es verdad que apuntalan o condensan expresivamente lo que pensamos, pero no suplen el pensamiento y ni siquiera nos ayudan a pensar. En esa tarea, como en la de morirnos, estamos solos y a la interperie, y no hay cita (ni refranes) que valgan."

                                       Ángel L. Prieto de Paula

                                        Monólogos del jardín

Primera página

Mujer leyendo, Utagawa Kuniyoshi

Era el mejor y el peor de los tiempos, una edad de sabiduría y de necedad, una época de ciencia y de incredulidad, un momento de luz y de tinieblas, la primavera de la esperanza, el invierno del desaliento, todo lo teníamos ante nosotros, ibamos derechos al cielo o directamente al otro sitio. En pocas palabras, aquellos tiempos eran tan sumamente parecidos a los actuales que alguna de sus autoridades, aquellos que más se oían, insistián en calificarlos, para bien o para mal, solo en el grado suparlativo de comparación.

                                                       Charles Dikens

                                                 Historia de dos ciudades

 

 

La heroica ciudad dormía la siesta. El viento sur, caliente y perezoso, empujaba las nubes blanquecinas que se rasgaban al correr hacia el norte (...) Vetusta, la muy noble y leal ciudad, corte en lejano siglo, hacía la digestión del cocido y de la olla podrida, y descansaba oyendo entre sueños el monótono y familiar zumbido de la campana del coro, que retumbaba allá en lo alto de la esbelta  torre de la Basílica.

                                                    Leopoldo Alas (Clarín)

                                                           La Regenta

 

 

Lo que más hay en la tierra es paisaje. Por mucho que falte el resto, paisaje ha sobrado siempre, abundancia que solo se explica por milagro infatigable porque el paisaje es sin duda anterior al hombre y, a pesar de tanto existir, todavía no se ha acabado. Será porque constantemente muda: hay épocas del año en las que el suelo es verde, en otras era amarillo, y luego castaño, o negro. Y también rojo, en algunos sitios, que es color de barro o de sangre sangrada. Pero eso depende de lo que por simple naturaleza ha nacido, sin mano de nadie, y acaba muriendo solo porque ha llegado su fin último. No es este el caso del trigo, que todavía con alguna vida es cortado, ni del alcornoque, al que vivísimo, aunque por su gravedad no lo parezca le arrancan la piel. A gritos.

                                                             José Saramago

                                                          Levantado del suelo

 

 

Empezó de una manera rara. Pero ¿hubiera podido empezar de otra manera, al margén de como empezara? Se ha dicho, claro está, que todo cuanto existe bajo el sol empieza de una manera rara, y acaba de una manera rara y que es raro. Una cosa perfecta es "rara", lo mismo que una cosa imperfecta y la bella rosa de común color rosado que crede en el jardín del vecino. Conozco la perspectiva según la cual todo lo que existe parece formidable y misterioso. Reflexiona sobre la eternidad, considera si tienes valor, el olvido y todo se transforma en un prodigio. De todos modos te diría, con toda humildad, que ciertas cosas son más prodigiosas que otras, y que yo soy una de tales cosas.

Empezó de una manera rara...una comezón suave y exporádica en la ingle.

                                                   Philip Roth

                                                   El pecho

 

 

Soy un hombre enfermo... Soy un hombre rabioso. No soy nada atractivo. Creo que estoy enfermo del hígado. Sin embargo, no se un higo de mi enfermedad y seguramente tampoco pueda precisar qué es lo que me duele. No estoy en tratamiento y nunca lo estuve, aunque siento respeto por la medicina y los médicos. Además soy supersticioso a más no poder, aunque lo justo, para respetar la medicina. (Tengo la suficiente formación para no ser supersticioso, pero lo soy). Y si no deseo curarme es por rabia. Probablemente ustedes no estén dispuestos a entender esto. Pero yo sí que lo entiendo. Claro, que tampoco sabría decirles a quién exactamente estoy fastidiando con mi rabia; se perfectamente que tampoco puedo "jorobar" a los médicos por no acudir a ellos. Sé mejor que nadie, que con todo esto, si no me pongo en tratamiento, es por rabia. ¿Y si el hígado está mal, pues que se ponga peor!.

                                            Fíodor M. Dostoieski

                                             Memorias del subsuelo

 

 

No es que Kublai Kan crea en todo lo que dice Marco Polo cuando le describe las ciudades que ha visitado en sus embajadas, pero es cierto que el emperador de los tártaros sigue escuchando al joven veneciano con más curiosidad y atención que a ninguno de sus mensajeros y exploradores. En la vida de los emperadores hay un momento que sucede al orgullo por la amplitud desmesurada de los territorios que hemos conquistado, a la melancolía y al alivio de saber que pronto renunciaremos a conocerlos y a comprenderlos; una sensación como el vacío que nos acomete una noche junto con el olor de los elefantes después de la lluvia y de la ceniza de sándalo que se enfría en los braseros; (...) Solo en los informes de Marco Polo, Kublai Kan conseguía discernir, a traves de las murallas y las torres destinadas a desmoronarse, la filigrana de un diseño tan sutil que escapaba a la mordedura de las termitas.

                                                                Italo Calvino

                                                            Ciudades invisibles

 

Soy un gato, aunque todavía no tengo nombre. No sé donde nací. Lo primero que recuerdo es que  estaba en un lugar umbrío y húmedo, donde me pasaba el día maullando sin parar. Fue en ese oscuro lugar donde por primera vez tuve ocasión de poner mis ojos sobre un espécimen de raza humana. Según pude saber más tarde, se trataba de un ejemplar de lo más perverso, un shoshei, uno de esos estudiantes que suelen realizar pequeñas tareas en las casas a cambio de comida y de alojamiento. En algún sitio he escuchado incluso que, en ocasiones, esos crueles individuos nos dan caza y nos guisan, y luego se nos zampan.

                                                           Natsume Söseki

                                                             Soy un gato

 

 

La idea del eterno retorno es misteriosa y con ella Nietzsche dejó perplejos a los demás filósofos: ¡pensar que alguna vez haya de repetirse todo tal como lo hemos vivido ya, y que incluso esa repetición haya de repetirse hasta el infinito¡ ¿Qué quiere decir ese mito demencial?

El mito del eterno retorno viene a decir, per negationem,  que una vida que desaparece de una vez para siempre, que no retorna es como una sombra, carece de peso, está muerta de antemano y, si ha sido horrorosa, bella, elevada, ese horror, esa elevación o esa belleza poco significan (…)

Si la Revolución Francesa tuviera que repetirse eternamente, la historiografía francesa estaría menos orgullosa de Robespierre. Pero dado que habla de algo que ya no volverá a ocurrir, los años sangrientos se convierten en meras palabras, en teorías, en discusiones, se vuelven más ligeros que una pluma, no dan miedo. Hay una diferencia infinita entre el Robespierre que apareció solo una vez  en la historia  y un Robespierre que volviera eternamente  a cortarle la cabeza a los franceses (…)

No hace mucho me sorprendí a mi mismo con una sensación increíble: estaba hojeando un libro sobre Hitler y al ver algunas de las fotografías me emocioné: me había recordado el tiempo de mi infancia; la viví durante la guerra; algunos de mis parientes murieron en los campos de concentración de Hitler; pero ¿qué es su muerte en comparación con el hecho de que las fotografías de Hitler me habían recordado un tiempo pasado de mi vida, un tiempo que no volvera?.

Esta reconciliación con Hitler demuestra la profunda perversión moral que va unida a un mundo basado esencialmente en la inexistencia del retorno, porque en ese mundo todo está perdonado de antemano y, por lo tanto, todo cínicamente permitido.

                                                                 Milán Kundera

                                                      La insoportable levedad del ser

 

Por razones obvias habré sido el primero en descubrir que este libro no solamente no parece lo que quiere sino que con frecuencia parece lo que no quiere, y así los propugnadores de la realidad en la literatura lo van a encontrar más bien fantástico mientra que los encaramados en la literatura de ficción deploraran su deliberado contubernio con la historia de nuestros días. No cabe duda de que las cosas que pasan aquí no pueden pasar de manera tan inverosimil, a la vez que los puros elementos de la imaginación se ven derogados por frecuentes remisiones a lo cotidiano y concreto.

                                                                              Julio Cortázar

                                                                            Libro de Manuel                        

La vida.¡Ay la vida!

René Magritte

Me gusta la vida, qué se le va a hacer, desde la primera vez que la vi, cuando era chiquitita, cuando ni puesta en pie me llegaba a la rodilla. Aquella gimiente y descalza que aún no conocía el óxido de los días acumulados. Aquella que todavía, de vez en cuando, levantaba su pequeño sol en el recuerdo.  

Fernando Aramburu

 

No te rindas, aún estás a tiempo

de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje, perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo, correr los escombros
y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme, aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento.
Aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero,
porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas, quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron,
vivir la vida y aceptar el reto.
Recuperar la risa, ensayar un canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
(…)
Porque cada día es un comienzo nuevo,
porque esta es la hora y el mejor momento.
porque no estás solo, porque yo te quiero.


                                           Mario Benedetti.

 

Parto de un martillazo un jumping bean. La atrocidad se revela ante mis ojos: en cada semilla, en el sarcófago que constituyen sus paredes, se agita un leve gusano en busca de aire, de espacio de luz y de salvación imposible.

Los jumping bean son una alegoría insultante de nuestras vidas: estamos encerrados en un cuerpo, un lugar un tiempo y un sector social que no elegimos. Nos oprime la doble herencia histórca y genetica. No podemos ir más allá de los muros que nos confinan entre una fecha de nacimiento y otra de muerte. Hagamos lo que hagamos nunca saldremos de la cárcel que nos ahoga bajo un yo inescapable. Me pregunto quien se divierte con nuestros sobresaltos.

                                                                                   José Emilio Pacheco

Entre tanta destrucción queda una parte edificante. En  el zafarrancho general de la vida, en la guerra perpetua de la separación interminable, sobreviven, y nada puede ya borrarlos, el segundo de amor, el minuto de acuerdo, el instante de amistad. Basta vivir agradecidos con los nombres que no volveremos nunca a pronunciar.

                                                                                   José Emilio Pacheco

Mientras recorre la vida, el hombre anhela cosas maravillosas  y cuando las creé a su alcance trata de obtenerlas. Ese impulso y el de seguir viviendo se parecen mucho.

                                                                                    Alfredo Bioy Casares

Lo que soñaste anoche,

lo que quieres, está,

tan cerca de tus manos, tan imposible

como tu corazón,

tan difícil como apretar tu corazón

                                                                               Jaime Sabines

 

DIOS HA MUERTO, MARX HA MUERTO

(Y YO ULTIMAMENTE NO ME ENCUENTRO

NADA BIEN)

El caso es que me busco entre las cosas

vecinas, entre tanto

vino bastardo y tertulias de provincias,

jugándome los pasos a una carta

marcada en la baraja del destino

con orlas de colores y falsos paraísos,

desafiando al tiempo  entre mitos y flautas.

Por lo demas, ningún problema. Gracias.

                            Alberto Vega

 

 

Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.

 

Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.

 

Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.

                                  Juan Gelman

 

 

Poesia en los árboles

Caspar David Friedrich, hombre y mujer mirando la luna

 

                         ÁRBOLES

¿Es la encina de Orlando o son éstas de Austin?

¿Es el ombú de Hudton o aquél junto al que

arrastró de la vida a Julio-casi-hermano?

¿El baniano de Paz, que era el de Sakuntala?

¿Sauces de Garcilaso?, ¿el que planté yo misma?

¿Álamos del amor, o aquel del que en invierno

caían a mis pies pájaros casi muertos?

¿Las higueras constantes, entre polvo y jardines?

¿Ese eje en el tropismo de lunas infinitas,

el eucalipto pálido, de pulmón perfumado?

¿Los de flor color lacre bajo soles de incendio?

¿Abedul que creí negro, por ebano/abenuz,

hasta que toqué blanca su corteza anillada?

¿El árbol esencial que imaginaba Goethe?

¿O aquel con cuya sombra perdí el mundo

que era rumor de voces amistosas

y veo pasar un río que sí es el mismo siempre,

que lo miro y ya no soy la misma?

                    Reducción del infinito

                         Ida Vitale

 

EL LENGUAJE DE LOS ÁRBOLES

Del lenguaje secreto de los árboles
he aprendido
el murmullo del tiempo entre sus hojas;
palabras mínimas que vibran
con el paso silencioso de la vida…

Entre ramas secas y vacías
reconocí mi propia desnudez;
la insignificancia.
El desapego hacia tantas cosas…

Y de la hojarasca
-de las hojas marchitas y caídas-
he alcanzado a ver la fugacidad de los momentos.
Y también la resistencia:
hojas caídas como sueños y esperanzas,
que darán savia nueva hacia otros horizontes.

Resistencia…Renacer continuamente...VIDA.

                                 A. Alonso Biscayar

 

CONVIVIR CON LOS ÁRBOLES

Quien convive con los árboles dispone

de poderes, pacta con semidioses

invencibles,

nadie

podrá usurparle nunca esa heredad

Leves y bonancibles,

abandonan los días sus guaridas

y llegan al jardín enaltecidos.

La voz de la enramada reproduce

la voz de las raíces

y una mano suave

desaloja la vida de esperanzas.

Fin y principio,

nadie

podrá impedir que esa alianza

perpetúe sus sellos, determine

el veredicto de una convivencia

que engrandece a la larga el rango de los árboles.

Bajo las frondas indulgentes

se dignifica el flujo vegetal de la vida

                      J. M. Caballero Bonald 

 

Estabas solo y alto.

Yo miraba como todos los pájaros

debajo de tu frente se escondían.

¡Qué ir y venir y qué volver!

Cómo todas las cosas

quedándose se iban

a entrarse por tus ojos.

Cómo yo mismo no sabía

si estaba junto  al árbol

bajo aquel cielo tan azul,

o si los verdes límites del parque

estaban encerrados en tu frente.

Si de tanto entrar ya

dentro de ti las cosas

eras el mundo donde estábamos.

Si para que brillaran las estrellas

buscaba que cerrases tu los ojos.

Estabas solo y alto,

pero también dentro de ti.

                     La lenta libertad

                                     Altolaguirre

 

Árboles, abolidos,

volveréis a brillar

al sol. Olmos sonoros, altos

álamos, lentas encinas,

olivo

en paz,

árboles de la patria árida y triste,

entrad

a pie desnudo en el arroyo claro,

fuente serena de la libertad

         Pido la paz y la palabra

               Blas  de Otero

          

Cósimo estaba en la encina. Las ramas se agitaban, altos puentes sobre la tierra. Soplaba un viento ligero; hacía sol. El sol se filtraba entre las hojas, y nosotros, para ver a Cósimo, teníamos que hacer pantalla con la mano. Cósimo  miraba el mundo desde el árbol: todo, visto desde allá arriba, era distinto, y eso ya era una diversión. La avenida tenía una perspectiva bien diferente, y los parterres, las hortensias, las camelias, la mesita de hierro para tomar el café en el jardín. Más allá las copas de los árboles se hacían menos espesas y la huerta descendía en pequeños campos escalonados, sostenidos por muros de piedras; detrás estaba oscurecido por los olivares, y, más allá, asomaban los tejados de la población de Ombrosa, de ladrillos descoloridos y pizarra, y se distinguían las vergas de los navíos, allí donde debía de estar el puerto. Al fondo se extendía el mar, con el horizonte alto, y un lento velero lo atravesaba.

                                                                  El barón rampante

                                                                      Italo Calvino

                                                                        

Sobre el olivar,

se vió la lechuza

volar y volar.

Campo, campo, campo.

Entre los olivos,

los cortijos blancos.

Y la encina negra,

a medio camino

de Úbeda a Baeza

         Nuevas Canciones

         Antonio Machado

 

Al olmo viejo, hendido por el rayo 

y en su mitad podrido,

con las lluvias de abril y el sol de mayo,

algunas hojas verdes le han salido.

¡El olmo centenario en la colina

que lame el Duero! Un musgo amarillento

le mancha la corteza blanquecina

al tronco carcomido y polvoriento.

No será cual los álamos cantores

que guardan el camino y la ribera

habitado de pardos ruiseñores.

Ejercito de hormigas en hilera

va trepando por él, y en sus entrañas

urden sus telas grises las arañas.

Antes que  te derribe, olmo del Duero,

con su hacha el leñador, y el carpintero

te convierta en melena de campana,

lanza de carro o yugo de carreta; mañana,

ardas de alguna mísera caseta,

al borde de un camino;

antes que te despoje un torbellino

y tronche el soplo  de las sierras blanca;

antes que el río  hasta el mar te empuje

por valles y barrancas,

olmo, quiero anotar en mi cartera

la gracia de tu rama verdecida.

Mi corazón espera

también, hacia la luz y hacia la vida,

otro milagro de la primavera.                  

            Campos de Castilla

             Antonio Machado

 

Los arboles

¿serán a caso solidarios?

¿digamos el castaño de los campos elíseos

 con el quebracho de entre ríos

o los olivos de Jaén

con los sauces de tacucrebó?

¿le avisará la encina de wesfalia

al flaco alerce del tirol

que administre mejor su trementina?

y el caucho de pará

o el boabab en los márgenes del cuenza

¿probocarán al fin la verde angustia

De aquel cipres de la misión dolores

Que cabecea en frisco

California?

¿se sentirá el ombú en su pampa de rocío

casi un hermano de la ceiba antillana?

los de este parque o aquella  floresta

¿se dirán copa a copa que el muérdago

otrora tan sagrado entre los celtas

ahora es apenas un parásito

con chupadores corticales?

¿sabrán los cedros del libano

y los caobos de Corinto

que sus voraces enemigos

no son la palma de camagüey

ni el eucalipto de Tasmania

sino el hacha tenaz del leñador

la sierra de las grandes madereras

el rayo como látigo en la noche?

                De árbol a árbol

                Mario Benedetti

 

Cae la lluvia en los alisos...

y cada hoja recuerda

la esencias absoluta de un diamante.

              La linterna del espino

                 Seamus Heaney

 

¿Qué ha sido de aquel sauce

que había en mi jardín

y despertaba el verde

de mis hojas,

y que ha sido también

de aquel que era yo

cuando todas mis hojas

eran verdes?

A veces creo oír

que aquel sauce pronuncia

mi nombre algunas noches

y lo siento en la savia

de mis venas.

¿Y él, podrá oirme

si leo este poema?

¿Lo sentirá en la sangre

que corre por el tronco

y por sus ramas?

Hay algo que me dice

que ni el sauce ni nada

de lo que fuera mio

he de considerarlo

perdido para siempre 

     Un pez que va por el jardín

      José Corredor-Matheos

 

Guarda este árbol para mi vejez.

Pasa por sus raíces

tu fe constante.

Una hoja encierra el viático.

Yo estoy aquí,

todavía en el aire,

pero el camino secreto de la savia

es mi alegría

y la proximidad de tu luz

cierra mis ojos

en avance de eternidad.

        Clara Janés

 

Hay que avanzar por la senda del drago: llevar toda hierba a hacerse árbol, a crear flor y fruto, belleza y dignidad.

                              La senda del drago

                              José Luis Sampedro

 

Sin esfuerzo, imagino que ella ha vuelto

como la luna en la noche.

Es un cuento infantil. Las hojas amarillas

son las palabras que noviembre dice

hasta formar un tilo iluminado

entre el oscuro verde de otros árboles.

Nuestra noche de otoño, noche clara,

y la luna en el cuento del árbol.

Canto de oro nocturno de la hoja encendida.

La última hoja, el testimonio de ella

en la rama más alta de este tilo.

                           Joan Margarit 

 

Últimos libros

El jardín era campo de hierbajos

y ella una niña que no andaba aún.

Planté un chopo: tan sólo era una rama

delgada y recta y sin ninguna hoja.

Su altura es hoy como la de una casa

de cinco pisos, y con un follaje

denso, de un reluciente verde oscuro.

Se alza desde el cesped y su tronco

ya no llego a rodearlo con mis brazos.

A ella tampoco volveré a abrazarla.

A la vez que la vida, va creciendo la muerte.

No hay más que una posibilidad:

comprender la palabra último.

Es un lugar abierto sin saqueo posible.

La alegría de no volver jamás.

                    

                                        Joan Margarit

                             

                                                           

A VUELTAS CON DIOS

W. Blake

  

 

Más si Dios es las flores y los árboles

Y los montes y el sol y la luz de la luna,

Entonces creo en él,

Entonces creo en él a todas horas,

Y toda mi vida es oración y es misa

Y es una comunión con los ojos y con los oídos,

Pero si Dios es las flores y los árboles

Y los montes y la luz de la luna y el sol

¿Por qué le llamo Dós?

Le llamo flores y árboles y montes y sol y luz de luna;

Porque si él, para verlo yo, se hizo

Sol y luz de luna y flores y árboles y sol y flores montes

Y la luz de la luna y sol y flores,

Es que él quiere que lo conozcca yo

Como árboles y montes y flores y luz de luna y sol.

Y por eso yo le obedezco

(Qué más se yo de Dios que él de si mismo?),

Le obedezco de manera espontánea,

Como quien abre los ojos y ve,

Y lo llamo luz de luna y sol y flores y árboles y montes,

Y lo amo sin pensar en él,

Y lo pienso cuando veo y oígo

Y ando con  él a todas horas.

                          Fernando Pessoa

 

PLAÑID ASÍ

Están multiplicando las niñas en alta voz,

yo por ti, tú por mi, los dos

por los que ya no pueden ni con el alma,

cantan las niñas en alta voz

a ver si consiguen  que de una vez las oiga Dios.

Yo por ti, tú por mi, todos

por una tierra en paz y una patria mejor

Las niñas de las escuelas públicas ponen el grito en el cielo,

Pero parece que el cielo no quiere nada con los pobres,

no lo puedo creer. Debe haber  algún error

En el multiplicando o en el multiplicador.

Las que tengan trenzas que se las suelten,

las que traigan braguitas que se las bajen rápidamente,

y las que no tengan otra cosa que un pequeño caracol,

que lo saque al sol, y todas a la vez entonen en alta voz

yo por ti, tú por mi, los dos

por todos los que sufren en la tierra sin que les haga caso Dios.

                                                              Blas de Otero

 

En cuanto comprendí

(aunque en grado limitado)

que este es el mundo de Dios

empecé a perder peso

inmediatamente.

Ahora mismo

llevo

mi uniforme de hokey

de sexto grado.

                                          Leonard Cohen

 

Se despidió Jesús y partió llevando en sus oídos la última oración pronunciada por el dueño de la casa, fue esta, Bendito seas tú, Señor  nuestro Dios, rey del universo, que diriges los pasos del hombre, a lo que respondió él rezando a aquel mismo Señor, Dios y Rey que provee todas las necesidades demostrando que la experiencia de la vida viene haciendo todos los días persuasivamente, conforme a la justísima regla de la proporción directa, que manda dar más a quien más tiene.

                                                                       El evangelio según Jesucristo

                                                                                  José Saramago

 

PLEGARIA

Que estás en el No

Bendice  esta Nada

De la que vengo y a la que regreso

         José Emilio Pacheco

 

Yo sé que El existe

en alguna parte –en silencio

ocultó su rara vida

a nuestros vulgares ojos.

Es juego de un instante

una tierra celada-

¡justo para que nuestra dicha    

tenga su propia sorpresa!

pero –si el juego hubiera

demostrado penetrante honradez

el júbilo –excesiva alegría

la rigidez  -de muerte- asombro-

¡no sería la diversión

demasiado cara!

¡la broma no hubiera

ido demasiado lejos!

           Emily Dickinson  

 

ENVOLTURAS

Vos, que volvés

el tibio aroma y la espiral de la

noche indormida en

las vendas del cobarde y

fingís que sos sin ser vivido:

¡abrite las mil puertas

de tu ciudad cerrada! En el rincón

donde el miedo te agachó la cabeza

hay esperas que dicen

abur abur. Te fuiste, no dejaste

que una luz te sacara

de vos a la luz de tu luz.

Caen las estrellas y está triste

Dios, que existe poquito.

                                     Juan Gelman

 

Dios vacío, Dios sordo, Dios mio

lágrima nuestra, blasfemia,

palabra y silencio del hombre,

signo del llanto, cifra de sangre,

forma terrible de la nada,

araña del miedo,

reverso del tiempo,

gracia del mundo, secreto indecible

muestra tu faz que aniquila,

que al polvo voy, al fuego impuro.

                               Octavio Paz

 

PARTITURAS DE LETRAS

Picasso

ALLEGRO

Toco Haydn después de un día negro

y siento un sencillo calor en las manos.

Las teclas quieren. Golpean suaves martillos.

El tono es verde, vivaz y calmo.

El tono dice que hay libertad

y que alguien no ha impuesto al César.

Meto las manos en mis bolsillos Haydn

y finjo ser alguien que ve tranquilamente el mundo.

Hizo la bandera Haydn, significa:

“No nos rendimos. Pero estamos en paz”

La música es una casa de cristal en la ladera

donde vuelan las piedras, donde las piedras ruedan.

Y ruedan las piedras y la atraviesan

pero cada ventana sigue intacta.              

                   Tomas Tranströmer

 

 

Para un matemático El clave bien temperado es, realmente, una música celestial. Está compuesta de preludios y fugas en tonos mayores y menores, respectivamente, y en ella se hace uso por igual de doce escalas. Son veinticuatro en total. Cuarenta y ocho piezas repetidas en dos volúmenes. Forman un círculo perfecto.

                                              1Q84

                                   Haruki  Murakami

 

                   Tango de la madrugada

El bandoneón recorre

estremecidamente

escotes y columnas vertebrales.

Aprisionado por guitarras de amplio radio,

por profundas y agónicas guitarras,

el bandoneón estira

la indolencia y su ronca

sonoridad marina transplantada.

Hay un instante frívolo

cuando baila la gente.

Hay un momento turbio

en el que desfallezco.

hay un minuto roto

en el que todo es llanto.

Por detrás del violin apunta la esperanza:

una leve esperanza densamente imposible.

Sé que no has de volver.

La mujer canta.

Sé que no has

de volver. La noche

sigue. Sé

que no has de volver.

                               La canción huye,

Borracha y sollozante,

hacia la calle,

donde el duro reflejo de unos vidrios helados

la rechaza y la triza contra el suelo.

                                           Angel González

 

Aquella música, me convertiría en el mayor compositor del siglo.Soñe que estaba en una tienda repleta, desde el suelo hasta el altísimo techo, de estantes atiborrados de antiguedades de porcelana que si movías un sólo músculo tirabas unas cuantas al suelo, rompiéndolas en mil pedazos. Qué es justamente lo que pasaba, pero en vez de un estropicio lo que se oía era un acorde espléndido, medio violonchelo, medio celesta (¿en re mayor?), durante cuatro compases. Con la muñeca tiraba un jarrón Ming de su pedestal: un mi, para instrumentos de cuerda, fabuloso, trascendental, los ángeles lloraban. luego ya lo hacía a posta: he roto una figurilla de un buey para sacar la nota siguiente, después una pastorcilla: una orgía de metralla llenaba el aire, en mi cabeza armonias divinas. ¿Qué música!. Veía a mi padre calculando el valor de los objetos rotos, la punta de la pluma destellaba, pero yo no podía dejar que la música se interrumpiese. Sabía que si lograba apoderarme de

                                                                Atlas de las nubes

                                                                   David Mitchell

 

JAZZ

Inmenso aeropuerto

de la música

con trompetas ardientes

y teclas rotas

que buscan

-como yo-

el mundo

que desean algo

que ya no hay

algo que se ha perdido

en los fugaces años.

Oigo tus baterias disparadas

tu música que nace

y se destruye sola

y pienso en el corazón estremecido

de los negros

en los apasionados territorios

de América del Norte

antes que promesa alguna

se cumpliera.

Aeropuerto olvidado 

entro tembloroso

en tus corredores

en la vigilia

de la noche

y te amo

-solo a ti

jazz-

porque me conduces a mis vuelos

cuando busco gente

que se ha ido.

                            Antonio Ferres

 

¿Oyes esa música

que cruza como luz la escuridad

mientras gira

y yo con ella?

¡Con qué fuerza

se abre paso

y llega incluso

a mi lugar más remoto

cercando también las sombras!

Pero el latido

que brota allí

nadie lo oye.

Nadie, como yo, sabe

que existo

y creceré

y amaré

como aman estos brazos

que me sostienen

porque no sé andar aún...

Pero escucha, escucha:

todos los árboles se mecen

en la música.

Y en mi interior,

donde el secreto sol

me hace adivinar

el sol secreto

de la oscuridad.

                             Clara Janés

 

Me preguntaba si no sería la música el ejemplo único de lo que hubiera podido ser la comunicación de las almas de no haberse inventado el lenguaje, la formación de la palabras el análisis de las ideas. La música es como una posiblilidad que no se ha realizado; la humanidad ha tomado otros caminos, el del lenguaje hablado o escrito. Pero este retorno a lo no realizado era tan fascinante que, al salir de tal  paraiso, el contacto de los seres más o menos inteligentes me parecía de un insignificancia extraordinaria.

                                                                              Marcel Proust

 

     Calle Muntaner

Aquel ruido escalofriante 

de los tranvías de hierro

lanzados por la pendiente,

para mí ya era la música.

Han pasado muchos años,

y mientras tanto la vida

ha sido un lugar concierto

que ha dejado partituras

y atriles como alambradas

abandonados, dispersos

en un campo de batalla.

Pero a veces todavía

me salva la disonancia

de una trompeta de jazz.

toca las notas más altas

y, casi desafinando,

como el solo de tranvía

que, a toda velocidad,

bajaba por Muntaner

lanzado hacia un peligroso

mar de hierrode alegría.

                       Joan Margarit

 

CITAS DE AMOR

Auguste Rodin, Fugit Amor o La carrera hacia el abismo

 

El sexo es la raíz, el erotismo es el tallo y el amor la flor. ¿Y el fruto? Los frutos del amor son intangibles. Éste es uno de sus enigmas.

Octavio Paz

 

Ha venido tu lengua; está en mi boca

como una fruta en la melancolia.

Ten piedad en mi boca: liba, lame,

amor mio, la sombra.

                                        Antonio Gamoneda

 

El amor no busca contentarse a si mismo

Ni tiene por si mismo cuidado alguno,

Sino que a otro da su paz

Y construye un cielo en la desesperación del infierno.

 

Así cantaba un pequeño terrón de arcilla

Que las patas del ganado habían pisado;

Mas un guijarro del arroyo

Murmuró estos versos justos:

 

El Amor busca tan solo su propio placer,

Y somete a otro a su deleite,

Goza cuando otro pierde su paz,

Y un infierno construye a despecho del cielo.

                                 William Blake

 

Preferible no ver. Meter las manos

en un oscuro

panorama, y no saber

qué es esto que aferramos, en  un puro

afán de incertidumbre, de mentira.

porque la verdad duele. Y lo único

que agradezco ya es que me engañes

una vez más….

                                         Angel Gonzalez

(Escucho tu silencio.

                       Oigo

constelaciones: existes.

                       Creo en ti.

                                     Eres.

                                        Me

                                         basta.)

                                              Angel González

 

Al considerar Angel lo que no era Tess, perdia de vista lo que era y olvidaba que a veces lo defectuoso puede valer más que lo perfecto.

                                      Tes la de los D´Urberville

                                              Thomas Hardy

  

Una sombra de fuego surge de tu vientre y

clamorosa se abre

en la sombra inguinal. Después, se adentra

en mis ojos. Allí

se calcinan sus pétalos. 

                                       Antonio Gamoneda

 

Hagamos el amor

deshagámoslo luego

y volvamos a hacerlo

y si despues de amar aún queda

una razon siquiera

para atarnos al sol y los zodiacos

de un amor para siempre

devuelve el cinturón al mediodía

y abrochalo en la hebilla que más hiera,

te quiero sin futuro,

atrevida, nocturna, sin remedio,

en el pájaro tordo de  la risa,

en el calcio empapado de los huesos,

en la súbita muerte de tus pasos

cuando mires atrás

y sean dos sombras

cogidas del amor,

amordazando el tiempo.

                               Fernando Beltrán

 

Me quisiste y lo sé: que privilegio.

Voy a ser un ausente que no grite,

no aspiro a la invasión de los fantasmas.

Tu fundaste un sentido luminoso

me ofreciste lugar y transcurrencia.

Ahora lo que preciso es que ese amor

traslade sus tesoros

a donde no se sequen,

¿qué haría yo con ellos en este jardín plano?

Hallaras otro quién saliendo al parque

y le harás más milagros en mi nombre.

                                                Andrés Neuman

 

El amor es una compañía.

Ya no sé andar solo por los caminos.

Porque yo no puedo andar solo.

Un pensamiento visible me hace andar más deprisa

Y ver menos, y al mismo tiempo disfrutar de ir viendolo todo.

Incluso la ausencia de ella es algo que está conmigo.

Ella me gusta tanto que no sé como desearla.

Si no la veo, la imagino y soy fuerte como los árboles altos

Pero si la veo, tiemblo; no se qué ha sido de lo que siento en su ausencia.

Todo yo soy una fuerza que me abandona.

Toda la realidad mira hacia mi como un girasol con la cara de ella en medio.

                                                         Alberto Caeiro (Fernando Pessoa)

 

Ven a decirme "te amo",

no me importa que duren tus palabras

lo que la humedad de una lágrima

sobre una seda ajada.

                              José Hierro

Escribir un nuevo comentario: (Haz clic aquí)

123miweb.es
Caracteres restantes: 160
Aceptar Enviando...

Liliana | Respuesta 27.12.2017 02:40

¡Exquisito jardin!
Gracias por compartir el lado amable de la vida

Esperanza Morales Bernal | Respuesta 31.05.2013 21:41

El amor por los árboles es mutuo, lo sabes; aprendimos a amarlos en largos paseos y clases de Geografía en la Facultad.

Ver todos los comentarios

Comentarios

27.04 | 03:33

Hola, siento decirte que este majestuoso ejemplar de Samán fue derribado por seguridad el año 2018, según indica un periódico de Hawaii:
https://www.hawaiinewsnow.com/story/37637866/city-to-remove-iconic-monkeypod-tree-in-manoa/

...
21.02 | 12:51

Mi tia siempre nos decía al viajar en coche antes nuestras protestas y cansancios d "tranquilas" queda poco, estamos llegando a Penjamo. Era una niña ...

...
27.12 | 02:42

¡Exquisito jardin!

Gracias por compartir

...
27.12 | 02:40

¡Exquisito jardin!
Gracias por compartir el lado amable de la vida

...
¡Hola!
Prueba y crea tu propia página web,
es fácil y gratis.
ANUNCIO