Jardín de libros

Hamnet y Agnes

 

Alarga el brazo, la mano, como reconociéndolos, como si quisiera tocar el aire que hay entre los tres, como si quisiera atravesar la frontera entre el público y los actores, entre la vida y el teatro.”

 

Hamnet es una obra de ficción inspirada en la breve vida de un niño que muere en 1596, según nos cuenta Maggi O´Farrell en la nota de la autora al final de la novela. Para contar esta corta vida recurre a los datos históricos que se conocen del hijo de Shakespeare y de su familia, cambia algunos detalles y construye una narración que coloca en primer plano la vida doméstica, utilizando como foco narrativo la figura de la madre del niño y esposa del genio de la literatura. El escritor queda en segundo plano, entre las sombras o, como apunta Marta Sanz al comentar la obra en Babelia, en esta narración lo vemos en pantuflas.

 

La madre de Hamnet se llama Agnes, está ligada a la naturaleza y al bosque del que extrae plantas para convertirlas en remedios para curar dolencias del cuerpo y del alma. En torno a esta mujer, O´Farrell despliega todo un caudal de fantasía para convertirla en el centro de la familia. Crea un cuento, con todos sus ingredientes tradicionales, para contar la genealogía de la niña que vive con su hermanito en el linde del bosque y que cuando muere la madre es despreciada por su madrastra. Agnes es hija de una mujer misteriosa surgida del bosque, con costumbres que no son las convencionales en la época y que le transmite su manera peculiar de ver el mundo, sus saberes y la fuerza del amor propio.

 

Consigue de esta forma dar un giro a los enfoques más habituales para las obras de ficción basadas en las biografías de personajes importantes de la historia. Aquí son la cocina, la alcoba, el huerto y el bosque los espacios que le roban protagonismo a las calles de Londres, los caminos y el teatro. Y se indaga en la vida de las personas que rodean al genio y en la importancia de las mismas para sus actividades artísticas. Es como una metáfora de todo el trabajo y la tramoya que permiten la representación de una obra de teatro. Los que están detrás y la mujer singular que está al frente, dirigiendo la familia. Maggi O´Farrell consigue dar un giro de 180º a la historia, poniendo el foco en los aspectos fundamentales de la vida, en las mujeres que, aunque no se suelen ver, o, mejor dicho, no se suelen mirar, están ahí y son fundamentales. Pone el objetivo en su presencia y pone en evidencia las diferencias de género, por ejemplo, la educación del niño que va a la escuela y estudia latín y su hermana gemela que se tiene que quedar en casa y a la que él va ensañándole a leer.

 

La novela aborda asuntos transcendentes en la vida como el azar y el destino, el papel de las premoniciones, todo ello en relación a la omnipresencia de la muerte que está siempre al acecho. La enfermedad de Hamnet a causa de la peste se cuenta siguiendo el largo viaje de una pulga a lomos de mono, distintas personas, gatos, ratas, caballos, trapos, hasta llegar Stratford y pasar a Judith la hermana gemela de Hamnet. Es un detallado relato del efecto mariposa.

 

El eje argumental gira en torno a la conexión entre la ficción y la realidad. Entre el teatro y la vida. La escritura como bálsamo para buscar el consuelo construyendo una obra de teatro, Hamlet, en la que es el padre el que muere y así remplaza al hijo ante la muerte. El escritor da vida a Hamlet para salvar a su Hamnet. Estos dos nombres son formas intercambiables de un mismo nombre.  

 

Toda la realidad se trastoca cuando mueren los seres amados a pesar de que la vida siga discurriendo obstinadamente. Hay distintas formas de afrontar la pérdida de un ser querido. William, pudo haberlo intentando con la escritura, en concreto con Hamlet. Agnes, anclada en la tristeza y el dolor, lo hará siguiendo con su oficio de curandera y luchando con el vacio que la inunda por la ausencia de cartas de su marido.

 

Esta Agnes me ha hecho recordar a la Hélène de Hierba mora de Teresa Moure. Se dedica al mismo oficio que Agnes, unos años después, amará durante toda su vida a Descartes del que tuvo una hija que murió de niña. Es una mujer fuerte e independiente que conoce los secretos de la naturaleza y se dedica, además de a la curación, a escribir para que no queden en el olvido sus conocimientos. Hemnet y Hierba mora son dos lecturas que se disfrutan el doble leídas a la par. Como dice Hélène en una de sus cartas, las palabras pueden curar tanto o mejor que las medicinas:

 

Que escribir cartas es agasajar con palabras y las palabras, si están bien escogidas y el alma en su justa sazón, pueden curar mejor que las hierbas mágicas, que parece que las palabras prolongan el placer como los afrodisiacos y atenúan el dolor como los analgésicos”

 

Las palabras que espera Agnes en una carta y las que escribe su marido para crear una obra de teatro. Las palabras escritas nos salvan la vida. Las palabras pueden crean quimeras para sobrevivir, para quien escribe son curativas y lo son para quien las lee o se las leen. Las palabras de obras como estas son balsamicas.

 

 

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Comentarios

27.04 | 03:33

Hola, siento decirte que este majestuoso ejemplar de Samán fue derribado por seguridad el año 2018, según indica un periódico de Hawaii:
https://www.hawaiinewsnow.com/story/37637866/city-to-remove-iconic-monkeypod-tree-in-manoa/

...
21.02 | 12:51

Mi tia siempre nos decía al viajar en coche antes nuestras protestas y cansancios d "tranquilas" queda poco, estamos llegando a Penjamo. Era una niña ...

...
27.12 | 02:42

¡Exquisito jardin!

Gracias por compartir

...
27.12 | 02:40

¡Exquisito jardin!
Gracias por compartir el lado amable de la vida

...
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