Jardín de libros

Amarillo Ordesa

El amarillo se está convirtiendo en el color del verano, hace unos días, con la novela de Julio Llamazares La lluvia amarilla, este color se convertía en una metáfora de la soledad y el olvido. Ahora, con Ordesa de Manuel Villas el amarillo “es el color que habla del pasado, del desvanecimiento de dos familias, de la penuria, que es el espacio moral al que te conduce la pobreza, del mal de no ver a tus hijos, de la caída de España en las miasmas españolas, de los coches, de las autopistas, de los recuerdos, de las ciudades en que viví, de todo eso habla el amarillo”.

 

Dos amarillos que remiten a sentimientos tristes y nostálgicos en dos situaciones distintas. Por un lado, un hombre mayor solo en un pueblo del Pirineo aragonés. Por otro, un adulto que viaja hacía su pasado en busca de los recuerdos de infancia y juventud, cuando la madre muere y su matrimonio se desmorona. Dos personas volcadas hacia el pasado, que viven con fantasmas, con sus seres queridos desaparecidos y muestran la España de los perdedores.

 

El color amarillo tiene el poder de transformar la prosa en poesía, tanto en la obra de Llamazares, que se pone en el lugar de otro, como en la autobiográfica de Vilas que escribe desde el desgarro y la emoción propia:

“Mi corazón parece un árbol negro lleno de pájaros amarillos que chillan y taladran mi carne en un martirio.”

 

Pero en Ordesa el amarillo trasciende lo personal para definir la monarquía y el Estado, para convertirse en el color de España:

“Todo es amarillento, y el color de la monarquía es el amarillo. La familia real representa la familia elegida para que recaiga sobre ella la pompa amarilla de la memoria, esa memoria de la que carecen miles y miles de familias españolas; que se perdió en los días cansados de la historia, que se perdió en el hambre, la guerra y la miseria.”

“¿Y quién es el Estado? Es una superposición amarillenta de voluntades cansadas, que ya no piensan, que pensaron hace muchas décadas, y que la pereza, que es la madre de la inteligencia, perpetúa.”

 

En Ordesa Manuel Vilas revisa los recuerdos de su infancia reviviendo la España de los sesenta y setenta, y descubriendo, con sorpresa, que fue feliz con sus padres. Y, también, que no puede esperar de sus hijos lo que no fue capaz de ofrecer a sus padres. Como le sucedió a él y como le pasó a sus padres con los suyos. Somos el fruto de una cadena familiar de la que desconocemos la mayoría de los eslabones, a pesar de que, inconscientemente, condicionen buena parte de nuestras vidas. Vilas advierte la belleza que se oculta tras esa cadena y la convierte en música y cada eslabón en un compositor, rebautizando poéticamente a los miembros de su familia.

 

La conclusión de esta obra está implícita en el título, en Ordesa y en el Monte Perdido. La soledad es una opción personal aceptable:

Es como haber comprendido que al soledad es una ley de la física y de la materia, una ley que enamora. Es la ley de las montañas. La ley de Ordesa. La niebla sobre las cumbres. Las montañas:”

 

Una soledad que no excluye a la familia de la que se forma parte, pero que le puede llevar a bastarse para todo o casi todo. Una soledad que no es triste, que es una asignatura pendiente, es un propósito de vida que esconde una forma de felicidad. Por eso al abrir el libro nos encontrarnos con el verso de Violeta Parra: “Gracias a la vida, que me ha dado tanto”.

 

El amarillo Ordesa es un amarillo al borde del dolor y la locura, con resonancias al amor que contiene entre sus letras. La pérdida puede dar lugar al hallazgo de una soledad gozosa. Amarillo esperanza.

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Comentarios

27.04 | 03:33

Hola, siento decirte que este majestuoso ejemplar de Samán fue derribado por seguridad el año 2018, según indica un periódico de Hawaii:
https://www.hawaiinewsnow.com/story/37637866/city-to-remove-iconic-monkeypod-tree-in-manoa/

...
21.02 | 12:51

Mi tia siempre nos decía al viajar en coche antes nuestras protestas y cansancios d "tranquilas" queda poco, estamos llegando a Penjamo. Era una niña ...

...
27.12 | 02:42

¡Exquisito jardin!

Gracias por compartir

...
27.12 | 02:40

¡Exquisito jardin!
Gracias por compartir el lado amable de la vida

...
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