Jardín de libros

La peste

La peste de  Albert Camus se considera una alegoría de la ocupación nazi de Europa y de sus efectos morales. A la luz del momento presente podemos verla, también, como una metáfora de la toma del globo por el pensamiento neoconservador.

La epidemia llega poco a poco, por sorpresa, y va avanzando de forma que parece que no conseguirá imponerse, que es algo pasajero, coge siempre a la gente desprevenida: “continuaban haciendo negocios, planeando viajes y teniendo opiniones. ¿Cómo hubieran podido pensar en la peste que suprime el porvenir, los desplazamientos y las discusiones? Se creían libres y nadie será libre mientras haya plagas”. Las crisis provocadas por el desmedido afán de enriquecimiento y la falta de consideración hacia los otros y hacia el planeta avanzan y se aferran despacio, pero seguras de su fuerza.

Lo más difícil en  las epidemias (si no están por delante los intereses de la industria farmacéutica) es reconocerlas, analizarlas, hacer el diagnóstico y actuar tomándole la delantera: “…para detener esta enfermedad, si  no se detenía por si misma, había que aplicar las graves medidas de profilaxis previstas por la ley; que  para hacer esto había que reconocer oficialmente que  se trataba de la peste; que la certeza no era absoluta todavía y que en consecuencia ello exigía reflexión” Las autoridades internacionales, en la crisis actual, tardaron un tiempo, pero aprovecharon para poner en marcha medidas imposibles de aplicar en otro contexto por la contestación social que hubieran tenido. En la situación de emergencia es posible imponer medidas extremas e impopulares, la excepcionalidad justifica lo injustificable. Los más débiles y las clases medias pagan las consecuencias y se convierten,  de victimas, en chivos expiatorios y verdugos por haber vivido por encima de sus posibilidades gracias a la protección que les ofrecía el estado del bienestar. Los gobiernos son obligados por organismos sin legitimidad  democrática a reducir el gasto público, desmantelar el estado del bienestar y ayudar con dinero público a las entidades financieras  para abordar la crisis y buscar una salida.  Con este tratamiento tan duro será difícil salir con vida de la situación, incluso aunque se consiga, la crisis como “la peste había hecho arraigar un escepticismo profundo del que ya no podían deshacerse. La esperanza no podía prender en ellos”.

Albert Camus escribió esta metáfora, no para constatar la naturaleza de la peste y de la ocupación nazi, sino para que no cayéramos en esta clase de trampas que nos tiende la ambición de algunos y para que no olvidásemos que “el bacilo de la peste no muere ni desaparece jamás, que puede permanecer durante decenios dormido …que espera pacientemente…, y que puede llegar un día en que la peste, para desgracia y enseñanza de los hombres, despierte a sus ratas y las mande a morir en una ciudad dichosa”. Y que sabe cambiar de forma para pillarnos desprevenidos.

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Comentarios

27.04 | 03:33

Hola, siento decirte que este majestuoso ejemplar de Samán fue derribado por seguridad el año 2018, según indica un periódico de Hawaii:
https://www.hawaiinewsnow.com/story/37637866/city-to-remove-iconic-monkeypod-tree-in-manoa/

...
21.02 | 12:51

Mi tia siempre nos decía al viajar en coche antes nuestras protestas y cansancios d "tranquilas" queda poco, estamos llegando a Penjamo. Era una niña ...

...
27.12 | 02:42

¡Exquisito jardin!

Gracias por compartir

...
27.12 | 02:40

¡Exquisito jardin!
Gracias por compartir el lado amable de la vida

...
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